Una acción representa una fracción del capital de una sociedad. Quien la posee es dueño de esa porción de la empresa: le corresponde la parte proporcional de las utilidades que se repartan como dividendo y, en la mayoría de los casos, un voto por acción en la asamblea.
El precio de una acción en bolsa no es el valor contable de esa fracción, sino lo que el mercado está dispuesto a pagar hoy por los beneficios que espera de ella mañana. Por eso dos empresas con el mismo patrimonio pueden cotizar a precios muy distintos.
En América Latina las acciones de las grandes emisoras cotizan a la vez en su bolsa local y en Estados Unidos a través de ADR. América Móvil cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores y como AMX en Nueva York; Petrobras, en B3 y como PBR.