Un índice combina los precios de un grupo de emisoras en un solo número. La mayoría pondera por capitalización, de modo que las empresas más grandes mueven más el resultado.
El nivel absoluto de un índice no dice nada por sí solo: importa su variación. Que el IPC esté en 60 000 puntos y el MERVAL en dos millones no significa que uno valga más que el otro.
Los índices de la región son mucho más concentrados que los estadounidenses: unas pocas emisoras explican gran parte del movimiento, así que un resultado trimestral aislado puede mover el índice entero.