Un ETF agrupa muchos activos en un solo instrumento negociable. Comprar SPY equivale a tener una participación en las quinientas empresas del S&P 500, en su misma proporción.
Frente a un fondo tradicional, se negocia durante toda la sesión, suele tener comisiones bajas y su composición es pública a diario.
Conviene revisar tres cosas antes de comprar uno: qué replica exactamente, cuál es su comisión anual y qué tan líquido es. Dos ETF sobre el mismo índice pueden diferir en costo lo bastante para importar en un horizonte largo.