Diversificar reduce el riesgo específico de un emisor. El riesgo de mercado no se elimina: en una caída general casi todo baja a la vez.
Lo que hace diversificar no es el número de posiciones sino su correlación. Diez acciones bancarias mexicanas son una sola apuesta repetida diez veces.
Para un inversionista latinoamericano las dimensiones que importan son tres: emisora, sector y moneda. La tercera suele ser la que más pesa en el resultado final.