En Estados Unidos varias fuentes son públicas: las declaraciones de operaciones de miembros del Congreso, las posiciones trimestrales de los grandes fondos y las compras y ventas de directivos de las propias empresas.
Toda esa información llega con retraso. Las posiciones de fondos se publican semanas después del cierre del trimestre, cuando la cartera puede haber cambiado por completo.
Es contexto, no señal de entrada. Su valor está en detectar acumulación persistente en un sector, no en copiar una operación concreta.