El valor de empresa suma a la capitalización la deuda financiera y resta la caja. Representa el precio de adquirir la compañía entera asumiendo sus obligaciones.
Es la medida correcta cuando se comparan empresas con niveles de endeudamiento distintos: dos compañías con la misma capitalización pero una con mucha deuda no cuestan lo mismo.
El múltiplo que lo acompaña es EV/EBITDA, que relaciona ese costo total con la generación operativa antes de intereses, impuestos y amortizaciones.