Un PER de 20 significa que el precio equivale a veinte años del beneficio actual. Visto al revés, la acción rinde un 5 % sobre beneficios.
Un PER alto no es caro por sí mismo: puede reflejar crecimiento esperado. Uno bajo no es barato: puede reflejar que el mercado anticipa una caída de las utilidades.
Sólo tiene sentido comparando dentro del mismo sector y del mismo mercado. El PER medio de una minera brasileña y el de una tecnológica estadounidense no son comparables.