El BPA convierte la utilidad total en una cifra por acción, que es lo que permite compararla con el precio.
El BPA diluido incluye las acciones que podrían existir si se ejercieran opciones y convertibles. Es la cifra conservadora y la más útil.
En los resultados trimestrales el mercado no reacciona al BPA sino a su diferencia contra lo estimado por los analistas: una utilidad récord que quede por debajo de lo esperado suele hacer caer la acción.