Cada vela resume un intervalo. El cuerpo va de la apertura al cierre y las mechas marcan el máximo y el mínimo alcanzados. El color indica si el cierre quedó por encima o por debajo de la apertura.
Un cuerpo largo señala convicción sostenida durante el periodo; mechas largas a ambos lados indican que el precio fue rechazado en los dos extremos y terminó cerca de donde empezó.
Las velas describen lo que pasó, no lo que pasará. Los patrones de dos y tres velas tienen nombres muy difundidos y evidencia estadística mucho más débil de lo que sugiere su popularidad.