Un soporte es un nivel donde la caída se detuvo varias veces porque apareció demanda. Una resistencia es el equivalente al alza, donde apareció oferta.
No son líneas mágicas: funcionan en la medida en que muchos participantes los observen y actúen en ellos, y porque suelen coincidir con zonas donde hay órdenes acumuladas.
Cuando una resistencia se rompe con volumen suele pasar a comportarse como soporte. Cuando se rompe sin volumen, es frecuente que el precio vuelva por debajo.