Una duración de 7 significa que, ante una subida de un punto porcentual en las tasas, el precio del bono cae aproximadamente un 7 %.
Cuanto más largo el plazo y menor el cupón, mayor la duración y mayor el riesgo de tasa.
Es el motivo por el que en 2022 muchas carteras "conservadoras" de bonos largos perdieron más que la bolsa: un instrumento sin riesgo de crédito puede tener mucho riesgo de precio.