Banxico, el Banco Central de Brasil, el de Chile y el de Colombia fijan su tasa en reuniones periódicas. La Reserva Federal hace lo propio en Estados Unidos, y sus decisiones condicionan a toda la región.
Subir la tasa encarece el crédito y enfría la demanda; bajarla hace lo contrario. El objetivo declarado suele ser la inflación.
Para los mercados lo que importa no es la decisión en sí, que suele estar descontada, sino el sesgo del comunicado sobre lo que viene después.