El gas mide el trabajo computacional de una operación. Su precio lo fija la demanda de espacio en bloque en ese momento.
En horas de congestión una operación sencilla puede costar más que el monto que se quiere mover, lo que hace inviables las transacciones pequeñas.
Las redes de capa 2 existen en buena medida para resolver esto: procesan fuera de la cadena principal y liquidan en ella por lotes.