A diferencia del volumen, que cuenta la actividad de un periodo, el interés abierto mide cuánta exposición hay en pie en este momento.
Un precio que sube con interés abierto creciente indica dinero nuevo entrando en posiciones largas. Un precio que sube con interés abierto cayendo indica cierre de cortos, que es un impulso que se agota solo.
Un interés abierto muy alto con financiamiento elevado señala apalancamiento acumulado en un lado del mercado, la condición previa habitual de una cascada de liquidaciones.