Las respaldadas por reservas —USDT y USDC son las mayores— sostienen la paridad con activos en dólares fuera de la cadena. Su solidez depende de qué haya en esas reservas y de quién lo verifique.
En varios países de la región funcionan de hecho como acceso al dólar: son la vía por la que muchos ahorradores se protegen de la depreciación de su moneda local.
Paridad no significa garantía. Las stablecoins algorítmicas sin respaldo han fracasado de forma abrupta, y la caída de TerraUSD en 2022 borró decenas de miles de millones en días.