El libro de órdenes muestra, a cada nivel de precio, cuántos títulos hay ofrecidos y demandados. Es la fotografía de la intención declarada del mercado en ese instante.
Leer el libro permite estimar cuánto se puede ejecutar sin mover el precio, pero engaña con facilidad: buena parte de las órdenes visibles se cancelan antes de ejecutarse, y algunas se colocan precisamente para ser vistas.
El registro de lo que sí se ejecutó, con su precio y su lado, es la cinta de operaciones, y suele decir más que el libro.