Una call da derecho a comprar al precio de ejercicio; una put, a vender. El comprador paga una prima, que es lo máximo que puede perder. El vendedor cobra la prima y asume una obligación con riesgo mucho mayor.
La prima depende del precio del subyacente, del precio de ejercicio, del tiempo restante y sobre todo de la volatilidad implícita. El paso del tiempo la erosiona aunque el precio no se mueva.
Se pueden usar para cubrir una cartera o para especular con apalancamiento. La segunda es con diferencia la más común, y la que más rápido lleva a cero.