Un proveedor de liquidez deposita dos activos en un pool. El mecanismo reequilibra automáticamente las proporciones cuando el precio relativo cambia, de modo que el pool acaba con más del activo que bajó y menos del que subió.
El resultado es que el valor retirado es menor que el que habría tenido simplemente conservando ambos activos. Se llama impermanente porque desaparece si los precios vuelven a su relación original, cosa que a menudo no ocurre.
Las comisiones cobradas compensan esa pérdida sólo si el volumen es suficiente. En pares volátiles con poco volumen, no lo es.