El drawdown máximo es la peor racha que una estrategia ha sufrido, y suele ser mejor indicador de si se puede sostener que su rendimiento medio.
Importa tanto su profundidad como su duración: un 25 % recuperado en dos meses se tolera; el mismo 25 % durante tres años hace abandonar a la mayoría.
Cualquier historial de rendimientos presentado sin su drawdown está contando la mitad de la historia.